<< Proverbios 24 >> Proverbs 24 Spanish: La Biblia de las Américas (1997) | |
1 No tengas envidia de los malvados,
ni desees estar con ellos;
2 porque su corazón trama violencia,
y sus labios hablan de
hacer mal.
3 Con sabiduría se edifica una casa,
y con prudencia se afianza;
4 con conocimiento se llenan las cámaras
de todo bien preciado y deseable.
5 El hombre sabio es fuerte,
y el hombre de conocimiento aumenta
su poder.
6 Porque con dirección sabia harás la guerra,
y en la abundancia de consejeros está la victoria.
7 Muy alta está la sabiduría para el necio,
en la puerta no abre su boca.
8 Al que planea hacer el mal,
lo llamarán intrigante.
9 El tramar necedad es pecado,
y el escarnecedor es abominación a los hombres.
10 Si eres débil en día de angustia,
tu fuerza es limitada.
11 Libra a los que son llevados a la muerte,
y retén a los que van con pasos vacilantes a la matanza.
12 Si dices: Mira, no sabíamos esto.
¿No
lo tiene en cuenta el que sondea los corazones?
¿No lo sabe el que guarda tu alma?
¿No dará a cada hombre según su obra?
13 Come miel, hijo mío, porque es buena;
sí, la miel del panal es dulce a tu paladar.
14 Sabe
que así es la sabiduría para tu alma;
si
la hallas, entonces habrá un futuro,
y tu esperanza no será cortada.
15 No aceches, oh impío, la morada del justo,
no destruyas su lugar de descanso;
16 porque el justo cae siete veces; y vuelve a levantarse,
pero los impíos caerán en la desgracia.
17 No te regocijes cuando caiga tu enemigo,
y no se alegre tu corazón cuando tropiece;
18 no sea que el S
EÑOR lo vea y le desagrade,
y aparte de él su ira.
19 No te impacientes a causa de los malhechores,
ni tengas envidia de los impíos,
20 porque no habrá futuro para el malo.
La lámpara de los impíos será apagada.
21 Hijo mío, teme al S
EÑOR y al rey,
no te asocies con los que son inestables;
22 porque de repente se levantará su desgracia,
y la destrucción
que vendrá de ambos, ¿quién
la sabe?
23 También éstos son dichos de los sabios:
Hacer acepción de personas en el juicio no es bueno.
24 Al que dice al impío: Justo eres,
lo maldecirán los pueblos, lo aborrecerán las naciones;
25 mas los que
lo reprenden tendrán felicidad,
y sobre ellos vendrá abundante bendición.
26 Besa los labios
el que da una respuesta correcta.
27 Ordena tus labores de fuera,
y tenlas listas para ti en el campo;
y después edifica tu casa.
28 No seas, sin causa, testigo contra tu prójimo,
y no engañes con tus labios.
29 No digas: Como él me ha hecho, así le haré;
pagaré al hombre según su obra.
30 He pasado junto al campo del perezoso,
y junto a la viña del hombre falto de entendimiento,
31 y he aquí, estaba todo lleno de cardos,
su superficie cubierta de ortigas,
y su cerca de piedras, derribada.
32 Cuando
lo vi, reflexioné sobre ello;
miré,
y recibí instrucción.
33 Un poco de dormir, un poco de dormitar,
un poco de cruzar las manos para descansar,
34 y llegará tu pobreza
como ladrón,
y tu necesidad como hombre armado.