<< Números 16 >> Numbers 16 Spanish: La Biblia de las Américas (1997) | |
La rebelión de Coré
1 Y se rebeló Coré, hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, con Datán y Abiram, hijos de Eliab, y On, hijo de Pelet, hijos de Rubén,
2 y se alzaron contra Moisés, junto con algunos de los hijos de Israel, doscientos cincuenta jefes de la congregación, escogidos en la asamblea, hombres de renombre.
3 Y se juntaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y el S
EÑOR está en medio de ellos. ¿Por qué, entonces, os levantáis por encima de la asamblea del S
EÑOR?
4 Cuando Moisés escuchó
esto, cayó sobre su rostro;
5 y habló a Coré y a todo su grupo, diciendo: Mañana temprano el S
EÑOR mostrará quién es de El, y quién es santo, y
lo acercará a sí; aquel a quien El escoja,
lo acercará a sí.
6 Haced esto, Coré y todo vuestro grupo: tomad incensarios para vosotros,
7 y poned fuego en ellos, y echad incienso sobre ellos mañana en la presencia del S
EÑOR; y el hombre a quien el S
EÑOR escoja
será el que es santo. ¡Basta ya de vosotros, hijos de Leví!
8 Entonces Moisés dijo a Coré: Oíd ahora, hijos de Leví.
9 ¿No os es suficiente que el Dios de Israel os haya separado del
resto de la congregación de Israel, para acercaros a sí, a fin de cumplir el ministerio del tabernáculo del S
EÑOR, y para estar ante la congregación para ministrarles,
10 y que se te ha acercado a ti,
Coré, y a todos tus hermanos, hijos de Leví, contigo? ¿Y pretendéis también el sacerdocio?
11 Por tanto, tú y toda tu compañía os habéis juntado contra el S
EÑOR; pues en cuanto a Aarón, ¿quién es él para que murmuréis contra él?
12 Entonces Moisés mandó llamar a Datán y a Abiram, hijos de Eliab, pero ellos dijeron: No iremos.
13 ¿No es suficiente que nos hayas sacado de una tierra que mana leche y miel para que muramos en el desierto, sino que también quieras enseñorearte sobre nosotros?
14 En verdad, tú no nos has traído a una tierra que mana leche y miel, ni nos has dado herencia de campos y viñas. ¿Les sacarías los ojos a estos hombres? ¡No iremos!
15 Moisés se enojó mucho y dijo al S
EÑOR: ¡No aceptes su ofrenda! No he tomado de ellos ni un solo asno, ni le he hecho daño a ninguno de ellos.
16 Y dijo Moisés a Coré: Tú y toda tu compañía presentaos mañana delante del S
EÑOR; tú, ellos y Aarón.
17 Cada uno de vosotros tome su incensario y ponga incienso en él, y cada uno de vosotros traiga su incensario delante del S
EÑOR, doscientos cincuenta incensarios; tú también, y Aarón, cada uno
traiga su incensario.
18 Y cada uno tomó su incensario y puso fuego en él, y echó incienso en él; y se pusieron a la puerta de la tienda de reunión con Moisés y Aarón.
19 Así reunió Coré a toda la congregación en contra de ellos a la puerta de la tienda de reunión, y la gloria del S
EÑOR apareció a toda la congregación.
Castigo de Coré, sus compañeros y sus familias
20 Entonces el S
EÑOR habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
21 Apartaos de entre esta congregación, para que yo la destruya en un instante.
22 Pero ellos cayeron sobre sus rostros, y dijeron: Oh Dios, Dios de los espíritus de toda carne, cuando un hombre peque, ¿te enojarás con toda la congregación?
23 Entonces respondió el S
EÑOR a Moisés, diciendo:
24 Habla a la congregación, y diles: ``Alejaos de los alrededores de las tiendas de Coré, Datán y Abiram.
25 Entonces se levantó Moisés y fue a Datán y a Abiram, y le seguían los ancianos de Israel,
26 y habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos malvados, y no toquéis nada que les pertenezca, no sea que perezcáis con todo su pecado.
27 Se retiraron, pues, de los alrededores de las tiendas de Coré, Datán y Abiram; y Datán y Abiram salieron
y se pusieron a la puerta de sus tiendas, junto con sus mujeres, sus hijos y sus pequeños.
28 Y Moisés dijo: En esto conoceréis que el S
EÑOR me ha enviado para hacer todas estas obras, y que no es iniciativa mía:
29 si éstos mueren como mueren todos los hombres o si sufren la suerte de todos los hombres,
entonces el S
EÑOR no me envió.
30 Pero si el S
EÑOR hace algo enteramente nuevo y la tierra abre su boca y los traga con todo lo que les pertenece, y descienden vivos al Seol, entonces sabréis que estos hombres han menospreciado al S
EÑOR.
31 Y aconteció que cuando terminó de hablar todas estas palabras, la tierra debajo de ellos se partió,
32 y la tierra abrió su boca y se los tragó, a ellos y a sus casas y a todos los hombres de Coré con todos
sus bienes.
33 Ellos y todo lo que les pertenecía descendieron vivos al Seol; y la tierra los cubrió y perecieron de en medio de la asamblea.
34 Y todos los israelitas que
estaban alrededor de ellos huyeron a sus gritos, pues decían: ¡No sea que la tierra nos trague!
35 Salió también fuego del S
EÑOR y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso.
36 Entonces habló el S
EÑOR a Moisés, diciendo:
37 Di a Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, que levante los incensarios de en medio de la hoguera, pues son santos; y esparce allí las brasas.
38 En cuanto a los incensarios de estos que han pecado a costa de sus vidas, que se hagan de ellos láminas batidas para cubrir el altar, puesto que los presentaron ante el S
EÑOR y son santos; y serán por señal a los hijos de Israel.
39 El sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce que habían presentado los que fueron quemados, y a martillo los hicieron una cubierta para el altar,
40 como recordatorio para los hijos de Israel de que ningún laico, que no fuera descendiente de Aarón, debería acercarse a quemar incienso delante del S
EÑOR, para que no le sucediera como a Coré y a su grupo, tal como el S
EÑOR se lo había dicho por medio de Moisés.
Plaga mortal por causa de las quejas del pueblo
41 Pero al día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros sois los que habéis sido la causa de la muerte del pueblo del S
EÑOR.
42 Sucedió, sin embargo, que cuando la congregación se había juntado contra Moisés y Aarón, se volvieron hacia la tienda de reunión, y he aquí, la nube la cubría y la gloria del S
EÑOR apareció.
43 Y Moisés y Aarón fueron al frente de la tienda de reunión,
44 y el S
EÑOR habló a Moisés, diciendo:
45 Apartaos de en medio de esta congregación, para que yo la destruya en un instante. Entonces ellos cayeron sobre sus rostros.
46 Y Moisés le dijo a Aarón: Toma tu incensario y pon en él fuego del altar, y echa incienso
en él; tráelo entonces pronto a la congregación y haz expiación por ellos, porque la ira ha salido de parte del S
EÑOR. ¡La plaga ha comenzado!
47 Aarón
lo tomó como Moisés le había dicho, y corrió hacia el medio de la asamblea, pues he aquí que la plaga ya había comenzado entre el pueblo. Y echó el incienso e hizo expiación por el pueblo.
48 Y se colocó entre los muertos y los vivos, y la plaga se detuvo.
49 Y los que murieron a causa de la plaga fueron catorce mil setecientos, sin contar los que murieron por causa de Coré.
50 Después Aarón regresó a Moisés a la puerta de la tienda de reunión, pues la plaga había sido detenida.