<< Levítico 10 >> Leviticus 10 Spanish: La Biblia de las Américas (1997) | |
El pecado de Nadab y Abiú
1 Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron sus respectivos incensarios, y después de poner fuego en ellos y echar incienso sobre él, ofrecieron delante del S
EÑOR fuego extraño, que El no les había ordenado.
2 Y de la presencia del S
EÑOR salió fuego que los consumió, y murieron delante del S
EÑOR.
3 Entonces Moisés dijo a Aarón:
Esto es lo que el S
EÑOR habló, diciendo:
``Como santo seré tratado por los que se acercan a mí,
y en presencia de todo el pueblo seré honrado.
Y Aarón guardó silencio.
4 Llamó también Moisés a Misael y a Elzafán, hijos de Uziel, tío de Aarón, y les dijo: Acercaos, llevaos a vuestros parientes de delante del santuario, fuera del campamento.
5 Y ellos se acercaron y los llevaron fuera del campamento todavía en sus túnicas, como Moisés había dicho.
6 Luego Moisés dijo a Aarón y a sus hijos Eleazar e Itamar: No descubráis vuestra cabeza ni rasguéis vuestros vestidos, para que no muráis y para que El no desate todo su enojo contra toda la congregación. Pero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, se lamentarán por el incendio que el S
EÑOR ha traído.
7 Ni siquiera saldréis de la entrada de la tienda de reunión, no sea que muráis; porque el aceite de unción del S
EÑOR está sobre vosotros. Y ellos hicieron conforme al mandato de Moisés.
Deberes y porciones de los sacerdotes
8 El S
EÑOR habló a Aarón, diciendo:
9 No beberéis vino ni licor, tú ni tus hijos contigo, cuando entréis en la tienda de reunión, para que no muráis (es estatuto perpetuo por todas vuestras generaciones),
10 y para que hagáis distinción entre lo santo y lo profano, entre lo inmundo y lo limpio,
11 y para que enseñéis a los hijos de Israel todos los estatutos que el S
EÑOR les ha dicho por medio de Moisés.
12 Y Moisés dijo a Aarón y a los hijos que le quedaban, Eleazar e Itamar: Tomad la ofrenda de cereal que queda de las ofrendas encendidas para el S
EÑOR, y comedla sin levadura junto al altar, porque es santísima.
13 La comeréis, pues, en lugar santo, porque es la porción tuya y la porción de tus hijos de las ofrendas encendidas al S
EÑOR; porque así se me ha ordenado.
14 Sin embargo, el pecho de la ofrenda mecida y la pierna de la ofrenda podéis comer
los en un lugar limpio, tú, y tus hijos y tus hijas contigo; porque han sido dadas como la porción tuya y la de tus hijos de los sacrificios de las ofrendas de paz de los hijos de Israel.
15 La pierna
que fue ofrecida levantándola, y el pecho
que fue ofrecido meciéndolo, los traerán junto con las ofrendas encendidas de los pedazos de grasa, para presentarlos como ofrenda mecida delante del S
EÑOR; así será para siempre la porción tuya y la de tus hijos contigo, tal como el S
EÑOR ha ordenado.
16 Y Moisés preguntó con diligencia por el macho cabrío de la ofrenda por el pecado, y he aquí que había sido quemado. Y se enojó con Eleazar e Itamar, los hijos que le habían quedado a Aarón, diciendo:
17 ¿Por qué no comisteis la ofrenda por el pecado en el lugar santo? Porque es santísima y os ha sido dada para quitar la culpa de la congregación, para hacer expiación por ellos delante del S
EÑOR.
18 He aquí, puesto que la sangre no había sido traída dentro, al santuario, ciertamente debíais haber comido la ofrenda en el santuario, tal como yo ordené.
19 Pero Aarón dijo a Moisés: Mira, hoy mismo han presentado ellos su ofrenda por el pecado y su holocausto delante del S
EÑOR. Ya que esto me ha sucedido, si yo hubiera comido hoy de la ofrenda por el pecado, ¿hubiera sido grato a los ojos del S
EÑOR?
20 Cuando Moisés oyó
esto, quedó satisfecho.