<< Joel 1 >> Joel 1 Spanish: La Biblia de las Américas (1997) | |
La plaga de langostas
1 Palabra del S
EÑOR que vino a Joel, hijo de Petuel.
2 Oíd esto, ancianos,
y prestad oído, habitantes todos de la tierra.
¿Ha acontecido cosa semejante en vuestros días,
o en los días de vuestros padres?
3 Contadlo a vuestros hijos,
y vuestros hijos a sus hijos,
y sus hijos a la siguiente generación.
4 Lo que dejó la oruga, lo comió la langosta;
lo que dejó la langosta, lo comió el pulgón;
y lo que dejó el pulgón, lo comió el saltón.
5 Despertad, borrachos, y llorad,
y gemid todos los que bebéis vino,
a causa del vino dulce
que os es quitado de la boca.
6 Porque una nación ha subido contra mi tierra,
poderosa e innumerable;
sus dientes son dientes de león,
y tiene colmillos de leona.
7 Ha hecho de mi vid una desolación,
y astillas de mi higuera.
Del todo las ha descortezado y derribado;
sus sarmientos se han vuelto blancos.
8 Laméntate como virgen ceñida de cilicio
por el esposo de su juventud.
9 Han sido cortadas la ofrenda de cereal y la libación
de la casa del S
EÑOR.
Están de duelo los sacerdotes,
los ministros del S
EÑOR.
10 El campo está asolado,
la tierra está de duelo,
porque el grano está arruinado,
el mosto se seca,
y el aceite virgen se pierde.
11 Avergonzaos, labradores,
gemid, viñadores,
por el trigo y la cebada,
porque la cosecha del campo se ha perdido.
12 La vid se seca,
y se marchita la higuera;
también el granado, la palmera y el manzano,
todos los árboles del campo se secan.
Ciertamente se seca la alegría
de los hijos de los hombres.
13 Ceñíos
de cilicio ,
y lamentaos, sacerdotes;
gemid, ministros del altar.
Venid, pasad la noche
ceñidos de cilicio,
ministros de mi Dios,
porque sin ofrenda de cereal y sin libación
ha quedado la casa de vuestro Dios.
14 Promulgad ayuno,
convocad asamblea;
congregad a los ancianos
y a todos los habitantes de la tierra
en la casa del S
EÑOR vuestro Dios,
y clamad al S
EÑOR.
15 ¡Ay de
ese día!
Porque está cerca el día del S
EÑOR,
y vendrá como destrucción del Todopoderoso.
16 ¿No ha sido suprimido el alimento de delante de nuestros ojos,
y la alegría y el regocijo de la casa de nuestro Dios?
17 Las semillas se han secado bajo los terrones;
los almacenes han sido asolados,
los graneros derribados
porque se secó el grano.
18 ¡Cómo muge el ganado!
Andan vagando los hatos de vacas
porque no hay pasto para ellas;
hasta los rebaños de ovejas sufren.
19 A ti clamo, oh S
EÑOR,
porque el fuego ha devorado los pastos del desierto,
y la llama ha consumido todos los árboles del campo.
20 Aun las bestias del campo braman por ti,
porque se han secado los arroyos de agua,
y el fuego ha devorado los pastos del desierto.