<< Jeremías 25 >> Jeremiah 25 Spanish: La Biblia de las Américas (1997) | |
Setenta años de cautiverio
1 Palabra que vino a Jeremías acerca de todo el pueblo de Judá, en el año cuarto de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá (éste
era el primer año de Nabucodonosor, rey de Babilonia),
2 la cual el profeta Jeremías habló a todo el pueblo de Judá y a todos los habitantes de Jerusalén, diciendo:
3 Desde el año trece de Josías, hijo de Amón, rey de Judá, hasta hoy, en estos veintitrés años ha venido a mí la palabra del S
EÑOR, y os he hablado repetidas veces, pero no habéis escuchado.
4 Y el S
EÑOR os envió repetidas veces a todos sus siervos los profetas (pero no escuchasteis ni inclinasteis vuestro oído para oír),
5 diciendo: ``Volveos ahora cada cual de vuestro camino y de la maldad de vuestras obras, y habitaréis en la tierra que el S
EÑOR os dio a vosotros y a vuestros padres para siempre;
6 no vayáis tras otros dioses para servirles y postraros ante ellos, no me provoquéis a ira con la obra de vuestras manos, y no os haré ningún mal.
7 Pero no me habéis escuchado--declara el S
EÑOR-- de modo que me provocasteis a ira con la obra de vuestras manos para vuestro propio mal.
8 Por tanto, así dice el S
EÑOR de los ejércitos: ``Por cuanto no habéis obedecido mis palabras,
9 he aquí, mandaré a buscar a todas las familias del norte--declara el S
EÑOR-- y a Nabucodonosor, rey de Babilonia, siervo mío, y los traeré contra esta tierra, contra sus habitantes y contra todas estas naciones de alrededor; los destruiré por completo y los haré objeto de horror, de burla y de eterna desolación.
10 ``Y haré cesar de ellos la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del novio y la voz de la novia, el sonido de las piedras de molino y la luz de la lámpara.
11 ``Toda esta tierra será desolación
y horror, y estas naciones servirán al rey de Babilonia setenta años.
12 ``Después que se hayan cumplido los setenta años, castigaré al rey de Babilonia y a esa nación por su iniquidad--declara el S
EÑOR-- y a la tierra de los caldeos la haré una desolación eterna.
13 ``Y traeré sobre esa tierra todas las palabras que he hablado contra ella, todo lo que está escrito en este libro que Jeremías ha profetizado contra todas las naciones.
14 ``(Pues también a ellos los harán esclavos muchas naciones y grandes reyes, y les pagaré conforme a sus hechos y conforme a la obra de sus manos).
La ira de Dios contra las naciones
15 Porque así me ha dicho el S
EÑOR, Dios de Israel: Toma de mi mano esta copa del vino del furor, y haz que beban de ella todas las naciones a las cuales yo te envío.
16 Y beberán y se tambalearán y enloquecerán a causa de la espada que enviaré entre ellas.
17 Entonces tomé la copa de la mano del S
EÑOR, e hice beber
de ella a todas las naciones a las cuales me envió el S
EÑOR:
18 a Jerusalén y a las ciudades de Judá, a sus reyes y a sus príncipes, para ponerlos por desolación, horror, burla y maldición, como hasta hoy;
19 a Faraón, rey de Egipto, a sus siervos, a sus príncipes y a todo su pueblo;
20 a todos los extranjeros, a todos los reyes de la tierra de Uz, a todos los reyes de la tierra de los filisteos (es decir, Ascalón, Gaza, Ecrón y al remanente de Asdod);
21 a Edom, a Moab y a los hijos de Amón;
22 a todos los reyes de Tiro, a todos los reyes de Sidón y a los reyes de las costas que están más allá del mar;
23 a Dedán, a Tema, a Buz y a todos los que se rapan las sienes;
24 a todos los reyes de Arabia y a todos los reyes de los extranjeros que habitan en el desierto;
25 a todos los reyes de Zimri, a todos los reyes de Elam y a todos los reyes de Media;
26 a todos los reyes del norte, los de cerca y los de lejos, los unos con los otros, y a todos los reinos del mundo que están sobre la faz de la tierra. El rey de Sesac beberá después de ellos.
27 Y les dirás: ``Así dice el S
EÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel: `Bebed, embriagaos, vomitad, caed y no os levantéis a causa de la espada que yo enviaré entre vosotros.'
28 Y sucederá que si rehúsan tomar la copa de tu mano para beber, les dirás: ``Así dice el S
EÑOR de los ejércitos: `Ciertamente vais a beber.
29 `Porque he aquí que comienzo a causar mal en
esta ciudad que se llama por mi nombre, ¿y quedaréis vosotros sin castigo alguno? No quedaréis sin castigo, porque llamo a la espada contra todos los habitantes de la tierra'--declara el S
EÑOR de los ejércitos.
30 Tú, pues, profetizarás contra ellos todas estas palabras, y les dirás:
``El S
EÑOR rugirá desde lo alto,
y dará su voz desde su santa morada;
rugirá fuertemente contra su rebaño.
Dará gritos como los que pisan
las uvas contra todos los habitantes de la tierra.
31 ``Ha llegado el estruendo hasta el fin de la tierra,
porque el S
EÑOR tiene un pleito contra las naciones;
entra en juicio contra toda carne;
a los impíos, los entrega a la espada--declara el S
EÑOR.
32 Así dice el S
EÑOR de los ejércitos:
He aquí, el mal va
de nación en nación,
y una gran tempestad se levanta
de los confines de la tierra.
33 Y los muertos por el S
EÑOR en aquel día estarán desde un extremo de la tierra hasta el otro. No los llorarán, ni los recogerán, ni los sepultarán; serán como estiércol sobre la faz de la tierra.
34 Gemid, pastores, y clamad;
revolcaos
en ceniza , mayorales del rebaño;
porque se han cumplido los días de vuestra matanza y de vuestra dispersión,
y caeréis como vaso precioso.
35 No habrá huida para los pastores,
ni escape para los mayorales del rebaño.
36 Se oye el sonido del clamor de los pastores,
y el gemido de los mayorales del rebaño,
porque el S
EÑOR está destruyendo sus pastos,
37 y son silenciados los rebaños apacibles
a causa de la ardiente ira del S
EÑOR.
38 Ha dejado como león su guarida,
porque su tierra se ha convertido en horror
por el furor de la
espada opresora,
y a causa de su ardiente ira.