<< Jeremías 14 >> Jeremiah 14 Spanish: La Biblia de las Américas (1997) | |
La gran sequía
1 Lo que vino como palabra del S
EÑOR a Jeremías respecto a la sequía:
2 De luto está Judá,
y sus puertas languidecen,
están por tierra enlutadas,
y sube el clamor de Jerusalén.
3 Sus nobles enviaban a sus siervos por agua;
iban a las cisternas y no hallaban agua;
volvían con sus vasijas vacías.
Quedaron avergonzados y humillados,
y se cubrieron la cabeza.
4 El suelo está agrietado,
pues no ha habido lluvia sobre la tierra;
los labradores, avergonzados,
se han cubierto la cabeza.
5 Porque aun la cierva en el campo ha parido, pero abandona
su cría porque no hay hierba.
6 Y los asnos monteses se paran en las alturas desoladas,
jadeando por aire como chacales;
desfallecen sus ojos
porque no hay vegetación.
7 Aunque nuestras iniquidades testifican contra nosotros,
oh S
EÑOR, obra por amor de tu nombre.
En verdad han sido muchas nuestras apostasías,
contra ti hemos pecado.
8 Tú, esperanza de Israel,
Salvador suyo en tiempo de angustia,
¿por qué has de ser como forastero en la tierra,
o como caminante que ha plantado su
tienda para pasar la noche?
9 ¿Por qué has de ser como hombre desalentado,
como guerrero incapaz de salvar?
Sin embargo tú estás en medio nuestro, oh S
EÑOR,
y por tu nombre somos llamados;
¡no nos abandones!
10 Así dice el S
EÑOR de este pueblo: ¡Cómo les ha gustado vagar! No han refrenado sus pies. El S
EÑOR, pues, no los acepta; ahora se acordará El de su iniquidad y castigará sus pecados.
11 Y el S
EÑOR me dijo: No ruegues por el bienestar de este pueblo.
12 Cuando ayunen, no escucharé su clamor; cuando ofrezcan holocausto y ofrenda de cereal, no los aceptaré; sino que con espada, con hambre y con pestilencia los destruiré.
13 Y yo dije: ¡Ah, Señor D
IOS! He aquí, los profetas les dicen: ``No veréis espada ni tendréis hambre, sino que os daré paz verdadera en este lugar.
14 Entonces el S
EÑOR me dijo: Mentira profetizan los profetas en mi nombre. Yo no los he enviado, ni les he dado órdenes, ni les he hablado; visión falsa, adivinación, vanidad y engaño de sus corazones ellos os profetizan.
15 Por tanto, así dice el S
EÑOR: En cuanto a los profetas que profetizan en mi nombre sin que yo los haya enviado, y que dicen: ``No habrá espada ni hambre en esta tierra, a espada y de hambre esos profetas perecerán.
16 También el pueblo a quien profetizan estará tirado por las calles de Jerusalén a causa del hambre y de la espada; no habrá quien los entierre a ellos, ni a sus mujeres, ni a sus hijos, ni a sus hijas, pues derramaré sobre ellos su maldad.
17 Y les dirás esta palabra:
``Viertan lágrimas mis ojos noche y día,
y no cesen,
porque de gran quebranto ha sido quebrantada la virgen hija de mi pueblo,
de una dolorosa herida muy grave.
18 ``Si salgo al campo,
he aquí, muertos a espada;
y si entro en la ciudad,
he aquí, enfermedades por el hambre.
Porque tanto el profeta como el sacerdote
andan errantes en una tierra que no conocen.
19 ¿Has desechado por completo a Judá,
o ha aborrecido tu alma a Sion?
¿Por qué nos has herido sin que haya curación para nosotros?
Esperábamos paz, y no hubo bien alguno;
tiempo de curación, y he aquí, terror.
20 Reconocemos, oh S
EÑOR, nuestra impiedad,
la iniquidad de nuestros padres, pues hemos pecado contra ti.
21 No
nos desprecies, por amor a tu nombre,
no deshonres el trono de tu gloria;
acuérdate, no anules tu pacto con nosotros.
22 ¿Hay entre los ídolos de las naciones alguno que haga llover?
¿O pueden los cielos
solos dar lluvia?
¿No eres tú, oh S
EÑOR, nuestro Dios?
En ti, pues, esperamos,
porque tú has hecho todas estas cosas.