<< Isaías 52 >> Isaiah 52 Spanish: La Biblia de las Américas (1997) | |
Promesas de restauración a Sion
1 Despierta, despierta,
vístete de tu poder, oh Sion;
vístete de tus ropajes hermosos,
oh Jerusalén, ciudad santa.
Porque el incircunciso y el inmundo
no volverán a entrar en ti.
2 Sal del polvo, levántate,
cautiva Jerusalén;
líbrate de las cadenas de tu cuello,
cautiva hija de Sion.
3 Porque así dice el S
EÑOR: De balde fuisteis vendidos y sin dinero seréis redimidos.
4 Porque así dice el Señor D
IOS: Mi pueblo descendió a Egipto al principio para residir allí; después los asirios sin motivo los oprimieron.
5 Y ahora, ¿qué hago yo aquí--declara el S
EÑOR-- viendo que se llevan a mi pueblo sin causa?
También declara el S
EÑOR: Sus dominadores dan gritos, y sin cesar mi nombre es blasfemado todo el día.
6 Por tanto, mi pueblo conocerá mi nombre; así que en aquel día
comprenderán que yo soy el que dice: ``Heme aquí.
7 ¡Qué hermosos son sobre los montes
los pies del que trae buenas nuevas,
del que anuncia la paz,
del que trae las buenas nuevas de gozo,
del que anuncia la salvación,
y dice a Sion: Tu Dios reina!
8 ¡Una voz! Tus centinelas alzan la voz,
a una gritan de júbilo
porque verán con sus propios ojos
cuando el S
EÑOR restaure a Sion.
9 Prorrumpid a una en gritos de júbilo,
lugares desolados de Jerusalén,
porque el S
EÑOR ha consolado a su pueblo,
ha redimido a Jerusalén.
10 El S
EÑOR ha desnudado su santo brazo
a la vista de todas las naciones,
y todos los confines de la tierra verán
la salvación de nuestro Dios.
11 Apartaos, apartaos, salid de allí,
nada inmundo toquéis;
salid de en medio de ella, purificaos,
vosotros que lleváis las vasijas del S
EÑOR.
12 Pues no saldréis precipitadamente,
ni iréis como fugitivos;
porque delante de vosotros irá el S
EÑOR,
y vuestra retaguardia
será el Dios de Israel.
Sufrimiento y gloria del siervo del SEÑOR
13 He aquí, mi siervo prosperará,
será enaltecido, levantado y en gran manera exaltado.
14 De la manera que muchos se asombraron de ti,
pueblo mío, así fue desfigurada su apariencia más que la de
cualquier hombre,
y su aspecto más que el de los hijos de los hombres.
15 Ciertamente El asombrará a muchas naciones,
los reyes cerrarán la boca ante El;
porque lo que no les habían contado verán,
y lo que no habían oído entenderán.