<< Isaías 37 >> Isaiah 37 Spanish: La Biblia de las Américas (1997) | |
Ezequías y el profeta Isaías
1 Y sucedió que cuando oyó
esto el rey Ezequías, rasgó sus vestidos, se cubrió de cilicio y entró en la casa del S
EÑOR.
2 Envió entonces a Eliaquim, mayordomo de la casa
real, con el escriba Sebna y los ancianos de los sacerdotes, cubiertos de cilicio, al profeta Isaías, hijo de Amoz.
3 Y ellos le dijeron: Así dice Ezequías: ``Este día es día de angustia, de reprensión y de desprecio, pues hijos están para nacer, pero no hay fuerzas para dar a luz.
4 ``Tal vez el S
EÑOR tu Dios oirá las palabras del Rabsaces, a quien su señor, el rey de Asiria, ha enviado para injuriar al Dios vivo, y
lo reprenderá por las palabras que el S
EÑOR tu Dios ha oído. Eleva, pues, una oración por el remanente que aún queda.
5 Cuando llegaron los siervos del rey Ezequías ante Isaías,
6 éste les dijo: Así diréis a vuestro señor: ``Así dice el S
EÑOR: `No temas por las palabras que has oído, con las que los siervos del rey de Asiria me han blasfemado.
7 `He aquí, pondré en él un espíritu, oirá un rumor y se volverá a su tierra; y en su tierra lo haré caer a espada.'
8 Entonces el Rabsaces volvió y halló al rey de Asiria peleando contra Libna, pues había oído que
el rey había partido de Laquis.
9 Y
les oyó decir acerca de Tirhaca, rey de Etiopía: Ha salido a pelear contra ti. Y cuando
lo oyó, envió mensajeros a Ezequías, diciendo:
10 Así diréis a Ezequías, rey de Judá: ``No te engañe tu Dios en quien tú confías, diciendo: `Jerusalén no será entregada en mano del rey de Asiria.'
11 ``He aquí, tú has oído lo que los reyes de Asiria han hecho a todas las naciones, destruyéndolas por completo, ¿y serás tú librado?
12 ``¿Acaso los libraron los dioses de las naciones que mis padres destruyeron,
es decir, Gozán, Harán, Resef y a los hijos de Edén que
estaban en Telasar?
13 ``¿Dónde está el rey de Hamat, el rey de Arfad, el rey de la ciudad de Sefarvaim, de Hena y de Iva?
14 Entonces Ezequías tomó la carta de mano de los mensajeros y la leyó, y subió a la casa del S
EÑOR y la extendió delante del S
EÑOR.
15 Y Ezequías oró al S
EÑOR, diciendo:
16 Oh S
EÑOR de los ejércitos, Dios de Israel, que estás
sobre los querubines, sólo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra. Tú hiciste los cielos y la tierra.
17 Inclina, oh S
EÑOR, tu oído y escucha; abre, oh S
EÑOR, tus ojos y mira; escucha todas las palabras que Senaquerib ha enviado para injuriar al Dios vivo.
18 En verdad, oh S
EÑOR, los reyes de Asiria han asolado todas las naciones y sus tierras,
19 y han echado sus dioses al fuego, porque no eran dioses, sino obra de manos de hombre, de madera y piedra; por eso los han destruido.
20 Y ahora, S
EÑOR, Dios nuestro, líbranos de su mano para que todos los reinos de la tierra sepan que sólo tú, oh S
EÑOR, eres Dios.
21 Entonces Isaías, hijo de Amoz, envió a decir a Ezequías: Así dice el S
EÑOR, Dios de Israel: ``Por cuanto me has rogado acerca de Senaquerib, rey de Asiria,
22 esta es la palabra que el S
EÑOR ha hablado contra él:
`Te ha despreciado y se ha burlado de ti
la virgen hija de Sion;
ha movido la cabeza a tus espaldas
la hija de Jerusalén.
23 `¿A quién has injuriado y blasfemado?
¿Y contra quién has alzado la voz
y levantado con altivez tus ojos?
¡Contra el Santo de Israel!
24 `Por mano de tus siervos has injuriado al Señor,
y has dicho: ``Con mis numerosos carros
yo subí a las cumbres de los montes,
a las partes más remotas del Líbano,
y corté sus altos cedros
y sus mejores cipreses;
iré a su más alta cima, a su más frondoso bosque.
25 ``Yo cavé
pozos y bebí aguas,
y sequé con la planta de mis pies
todos los ríos de Egipto.
26 `¿No has oído?
Hace mucho tiempo que lo hice,
desde la antigüedad lo había planeado.
Ahora he hecho que suceda,
para que conviertas las ciudades fortificadas
en montones de ruinas.
27 `Sus habitantes, faltos de fuerzas,
fueron desalentados y humillados;
vinieron a ser
como la vegetación del campo
y
como la hierba verde,
como la hierba en los techos que se quema
antes de que haya crecido.
28 `Pero conozco tu sentarte,
tu salir y tu entrar,
y tu furor contra mí.
29 `A causa de tu furor contra mí,
y porque tu arrogancia ha subido hasta mis oídos,
pondré, pues, mi garfio en tu nariz
y mi freno en tu boca,
y te haré volver por el camino por donde viniste.
30 `Esto te
será por señal: Este año comeréis lo que crezca espontáneamente; el segundo año lo que nazca de por sí, y en el tercer año sembrad, segad, plantad viñas y comed su fruto.
31 `Y el remanente de la casa de Judá que se salve, echará de nuevo raíces por debajo y dará fruto por arriba.
32 `Porque de Jerusalén saldrá un remanente, y del monte Sion sobrevivientes. El celo del S
EÑOR de los ejércitos hará esto.'
33 Por tanto, así dice el S
EÑOR acerca del rey de Asiria: ``El no entrará en esta ciudad ni lanzará allí flecha alguna; tampoco vendrá delante de ella con escudo ni levantará terraplén contra ella.
34 ``Por el camino que vino, por él se volverá, y no entrará en esta ciudad--declara el S
EÑOR.
35 ``Porque defenderé esta ciudad para salvarla por amor a mí mismo y por amor a mi siervo David.
Muerte de Senaquerib
36 Y salió el ángel del S
EÑOR e hirió a ciento ochenta y cinco mil en el campamento de los asirios; cuando
los demás se levantaron por la mañana, he aquí, todos eran cadáveres.
37 Entonces Senaquerib, rey de Asiria, partió y regresó
a su tierra, y habitó en Nínive.
38 Y sucedió que mientras él adoraba en la casa de su dios Nisroc, sus hijos Adramelec y Sarezaer lo mataron a espada y huyeron a la tierra de Ararat. Y su hijo Esar-hadón reinó en su lugar.