<< Oseas 4 >> Hosea 4 Spanish: La Biblia de las Américas (1997) | |
Controversia de Dios con Israel
1 Escuchad la palabra del S
EÑOR, hijos de Israel,
porque el S
EÑOR tiene querella contra los habitantes de la tierra,
pues no hay fidelidad, ni misericordia,
ni conocimiento de Dios en la tierra.
2 Sólo hay perjurio, mentira, asesinato, robo y adulterio.
Emplean la violencia, y homicidios tras homicidios se suceden.
3 Por eso la tierra está de luto,
y languidece todo morador en ella
junto con las bestias del campo y las aves del cielo;
aun los peces del mar desaparecen.
4 Pero que nadie contienda ni nadie reprenda;
porque tu pueblo es como los que contienden con el sacerdote.
5 Tropezarás de día,
y tropezará también el profeta contigo de noche,
y destruiré a tu madre.
6 Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento.
Por cuanto tú has rechazado el conocimiento,
yo también te rechazaré para que no seas mi sacerdote;
como has olvidado la ley de tu Dios,
yo también me olvidaré de tus hijos.
7 Cuanto más se multiplicaron, más pecaron contra mí;
cambiaré,
pues, su gloria en afrenta.
8 Del pecado de mi pueblo se alimentan,
y hacia su iniquidad dirigen sus deseos.
9 Como el pueblo, así será el sacerdote;
los castigaré por su proceder,
y les pagaré según sus obras.
10 Comerán, pero no se saciarán;
se prostituirán, pero no se multiplicarán,
porque han dejado de hacer caso al S
EÑOR.
11 La prostitución, el vino y el mosto quitan el juicio.
12 Mi pueblo consulta a su ídolo de madera, y su vara les informa;
porque un espíritu de prostitución
los ha descarriado,
y se han prostituido,
apartándose de su Dios.
13 Ofrecen sacrificios sobre las cumbres de los montes
y queman incienso sobre las colinas,
debajo de las encinas, los álamos y los terebintos,
porque su sombra es agradable.
Por tanto, vuestras hijas se prostituyen,
y vuestras nueras cometen adulterio.
14 No castigaré a vuestras hijas cuando se prostituyan
ni a vuestras nueras cuando cometan adulterio,
porque los hombres mismos se retiran con rameras
y ofrecen sacrificios con las rameras del culto pagano;
así se pierde el pueblo sin entendimiento.
15 Aunque tú, Israel, te prostituyas,
que no se haga culpable Judá;
tampoco vayáis a Gilgal,
ni subáis a Bet-avén,
ni juréis:
¡Vive el S
EÑOR!
16 Puesto que Israel es terco
como novilla indómita,
¿los pastoreará ahora el S
EÑOR como a un cordero en campo espacioso?
17 Efraín se ha unido a los ídolos;
déjalo.
18 Acabada su bebida,
se entregaron a la prostitución;
sus príncipes aman mucho la ignominia.
19 El viento los envuelve en sus alas,
y se avergonzarán de sus sacrificios.