<< Deuteronomio 30 >> Deuteronomy 30 Spanish: La Biblia de las Américas (1997) | |
Promesa de restauración
1 Y sucederá que cuando todas estas cosas hayan venido sobre ti, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y tú
las recuerdes en todas las naciones adonde el S
EÑOR tu Dios te haya desterrado,
2 y vuelvas al S
EÑOR tu Dios, tú y tus hijos, y le obedezcas con todo tu corazón y con toda tu alma conforme a todo lo que yo te ordeno hoy,
3 entonces el S
EÑOR tu Dios te hará volver de tu cautividad, y tendrá compasión de ti y te recogerá de nuevo de entre todos los pueblos adonde el S
EÑOR tu Dios te haya dispersado.
4 Si tus desterrados están en los confines de la tierra, de allí el S
EÑOR tu Dios te recogerá y de allí te hará volver.
5 Y el S
EÑOR tu Dios te llevará a la tierra que tus padres poseyeron, y tú la poseerás; y El te prosperará y te multiplicará más que a tus padres.
6 Además, el S
EÑOR tu Dios circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes, para que ames al S
EÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.
7 El S
EÑOR tu Dios pondrá todas estas maldiciones sobre los enemigos y sobre los aborrecedores que te persiguieron.
8 Y tú volverás a escuchar la voz del S
EÑOR, y guardarás todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy.
9 Entonces el S
EÑOR tu Dios te hará prosperar abundantemente en toda la obra de tu mano, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu ganado y en el producto de tu tierra, pues el S
EÑOR de nuevo se deleitará en ti para bien, tal como se deleitó en tus padres,
10 si obedeces a la voz del S
EÑOR tu Dios, guardando sus mandamientos y sus estatutos que están escritos en este libro de la ley, y si te vuelves al S
EÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.
11 Este mandamiento que yo te ordeno hoy no es muy difícil para ti, ni está fuera de tu alcance.
12 No está en el cielo, para que digas: ``¿Quién subirá por nosotros al cielo para traérnoslo y hacérnoslo oír a fin de que lo guardemos?
13 Ni está más allá del mar, para que digas: ``¿Quién cruzará el mar por nosotros para traérnoslo y para hacérnoslo oír, a fin de que lo guardemos?
14 Pues la palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la guardes.
15 Mira, yo he puesto hoy delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal;
16 pues te ordeno hoy amar al S
EÑOR tu Dios, andar en sus caminos y guardar sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y te multipliques, a fin de que el S
EÑOR tu Dios te bendiga en la tierra que vas a entrar para poseerla.
17 Pero si tu corazón se desvía y no escuchas, sino que te dejas arrastrar y te postras ante otros dioses y los sirves,
18 yo os declaro hoy que ciertamente pereceréis. No prolongaréis
vuestros días en la tierra adonde tú
vas, cruzando el Jordán para entrar en ella y poseerla.
19 Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra vosotros de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tu descendencia,
20 amando al S
EÑOR tu Dios, escuchando su voz y allegándote a El; porque eso es tu vida y la largura de tus días, para que habites en la tierra que el S
EÑOR juró dar a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.