<< 2 Reyes 19 >> 2 Kings 19 Spanish: La Biblia de las Américas (1997) | |
Ezequías y el profeta Isaías
1 Y sucedió que cuando oyó
esto el rey Ezequías, rasgó sus vestidos, se cubrió de cilicio y entró en la casa del S
EÑOR.
2 Envió entonces a Eliaquim, mayordomo de la casa
real, con el escriba Sebna y los ancianos de los sacerdotes, cubiertos de cilicio, al profeta Isaías, hijo de Amoz.
3 Y ellos le dijeron: Así dice Ezequías: ``Este día es día de angustia, de reprensión y de desprecio, pues hijos están para nacer, pero no hay fuerzas para dar a luz.
4 ``Tal vez el S
EÑOR tu Dios oirá todas las palabras del Rabsaces, a quien su señor, el rey de Asiria, ha enviado para injuriar al Dios vivo, y
lo reprenderá por las palabras que el S
EÑOR tu Dios ha oído. Eleva, pues, una oración por el remanente que aún queda.
5 Cuando llegaron los siervos del rey Ezequías ante Isaías,
6 éste les dijo: Así diréis a vuestro señor: ``Así dice el S
EÑOR: `No temas por las palabras que has oído, con las que los criados del rey de Asiria me han blasfemado.
7 `He aquí, pondré en él un espíritu, oirá un rumor y se volverá a su tierra; y en su tierra lo haré caer a espada.'
8 Entonces el Rabsaces volvió y halló al rey de Asiria peleando contra Libna, pues había oído que
el rey había partido de Laquis.
9 Y
les oyó decir acerca de Tirhaca, rey de Etiopía: He aquí, ha salido a pelear contra ti. Entonces envió de nuevo mensajeros a Ezequías, diciendo:
10 Así diréis a Ezequías, rey de Judá: ``No te engañe tu Dios en quien tú confías, diciendo: `Jerusalén no será entregada en mano del rey de Asiria.'
11 ``He aquí, tú has oído lo que los reyes de Asiria han hecho a todas las naciones, destruyéndolas por completo, ¿y serás tú librado?
12 ``¿Acaso los libraron los dioses de las naciones que mis padres destruyeron,
es decir, Gozán, Harán, Resef y a los hijos de Edén que
estaban en Telasar?
13 ``¿Dónde está el rey de Hamat, el rey de Arfad, el rey de la ciudad de Sefarvaim, de Hena y de Iva?
14 Entonces Ezequías tomó la carta de mano de los mensajeros y la leyó, y subió a la casa del S
EÑOR y la extendió delante del S
EÑOR.
15 Y oró Ezequías delante del S
EÑOR, y dijo: Oh S
EÑOR, Dios de Israel, que estás
sobre los querubines, sólo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra. Tú hiciste los cielos y la tierra.
16 Inclina, oh S
EÑOR, tu oído y escucha; abre, oh S
EÑOR, tus ojos y mira; escucha las palabras que Senaquerib ha enviado para injuriar al Dios vivo.
17 En verdad, oh S
EÑOR, los reyes de Asiria han asolado las naciones y sus tierras,
18 y han echado sus dioses al fuego, porque no eran dioses, sino obra de manos de hombre, de madera y piedra; por eso los han destruido.
19 Y ahora, oh S
EÑOR, Dios nuestro, líbranos, te ruego, de su mano para que todos los reinos de la tierra sepan que sólo tú, oh S
EÑOR, eres Dios.
20 Entonces Isaías, hijo de Amoz, envió a decir a Ezequías: Así dice el S
EÑOR, Dios de Israel: ``Lo que me has rogado acerca de Senaquerib, rey de Asiria, he escuchado.
21 Esta es la palabra que el S
EÑOR ha hablado contra él:
``Te ha despreciado y se ha burlado de ti
la virgen hija de Sion;
ha movido la cabeza a tus espaldas
la hija de Jerusalén.
22 ``¿A quién has injuriado y blasfemado?
¿Y contra quién has alzado la voz
y levantado con altivez tus ojos?
¡Contra el Santo de Israel!
23 ``Por mano de tus mensajeros has injuriado al Señor,
y has dicho: `Con mis numerosos carros
subí a las cumbres de los montes,
a las partes más remotas del Líbano;
corté sus altos cedros
y sus mejores cipreses,
y entré en su morada más lejana, en su más frondoso bosque.
24 `Yo cavé
pozos y bebí aguas extranjeras,
y sequé con la planta de mi pie
todos los ríos de Egipto.'
25 ``¿No has oído?
Hace mucho tiempo que lo hice,
desde la antigüedad lo había planeado.
Ahora lo he realizado,
para que conviertas las ciudades fortificadas
en montones de ruinas.
26 ``Sus habitantes, faltos de fuerzas,
fueron desalentados y humillados;
vinieron a ser
como la vegetación del campo
y
como la hierba verde,
como la hierba en los techos que se quema
antes de que haya crecido.
27 ``Pero conozco tu sentarte,
tu salir y tu entrar,
y tu furor contra mí.
28 ``Porque te has airado contra mí,
y porque tu arrogancia ha subido hasta mis oídos,
pondré, pues, mi garfio en tu nariz
y mi freno en tus labios,
y te haré volver por el camino por donde viniste.
29 ``Esto te será por señal: Este año comeréis lo que crezca espontáneamente; el segundo año lo que nazca de por sí, y en el tercer año sembrad, segad, plantad viñas y comed su fruto.
30 ``Y el remanente de la casa de Judá que se salve, echará de nuevo raíces por debajo y dará fruto por arriba.
31 ``Porque de Jerusalén saldrá un remanente, y del monte Sion sobrevivientes. El celo del S
EÑOR de los ejércitos hará esto.
32 ``Por tanto, así dice el S
EÑOR acerca del rey de Asiria: `El no entrará en esta ciudad, ni lanzará allí flecha alguna; tampoco vendrá delante de ella con escudo, ni levantará terraplén contra ella.
33 `Por el camino que vino, por él se volverá, y no entrará en esta ciudad'--declara el S
EÑOR.
34 ``Porque defenderé esta ciudad para salvarla por amor a mí mismo y por amor a mi siervo David.
Muerte de Senaquerib
35 Y aconteció que aquella misma noche salió el ángel del S
EÑOR e hirió a ciento ochenta y cinco mil en el campamento de los asirios; cuando
los demás se levantaron por la mañana, he aquí, todos eran cadáveres.
36 Senaquerib, rey de Asiria, partió y regresó
a su tierra , y habitó en Nínive.
37 Y sucedió que mientras él adoraba en la casa de su dios Nisroc, Adramelec y Sarezer lo mataron a espada y huyeron a la tierra de Ararat. Y su hijo Esar-hadón reinó en su lugar.